Comunicación asertiva en el trabajo

Lidiar con la cotidianeidad laboral a veces resulta difícil, ya que estamos en constante interacción con compañero/as que son agresivo/as, jefes que son demandantes o con clientes que son negativos. 

Utilizar una comunicación asertiva en el trabajo es necesaria para transmitir nuestras opiniones y evitar conflictos. Hasta incluso el clima laboral puede mejorar mucho más cuando usamos la asertividad. 


¿Qué es la asertividad? 

La asertividad es la capacidad de afirmarse en sí mismo, respondiendo a las situaciones de acuerdo con las propias necesidades, ideas, posibilidades y sentimientos. Ser asertivo/a implica tener la autoestima sana, es decir sintiendo respeto por los derechos personales y los de los demás, ayudando a mejorar la calidad de vida y la interrelación de las personas. 

Asertivo/as no nacemos. No es un rasgo de personalidad heredada, sin embargo, al tratarse de una conducta que puede ser aprendida a lo largo de nuestra vida, te permite poder modificarla y mejorarla.

Aplicar técnicas asertivas permite comunicar lo que se quiere expresar de una manera eficaz y sin perturbaciones. Es decir, de una manera directa, honesta y adecuada, sin por ello perder la cordialidad y la sensibilidad. Para poder incorporar la asertividad como una forma natural y espontánea de comportarse, se requiere una previa toma de conciencia de los derechos básicos de una persona. 

TENGO DERECHO A:

- Expresar ideas, creencias, opiniones, deseos, necesidades, sentimientos.

- Decidir la forma de emplear mi tiempo.

- Decidir lo que quiero hacer con mi cuerpo.

- Elegir lo que haré con mis bienes y dinero.

- Resolver el conflicto cuando alguien me perjudica.

- Hacer y rechazar peticiones.

- Responder adecuadamente a insistentes, inoportunos manipuladores o abusadores. 

Esto no quiere decir ser egoísta, desagradable o grosero con lo/as otro/as. La comunicación asertiva debe ser simple, directa y de pocas palabras según la situación. 

El aprendizaje de la asertividad se va complejizando hasta poder sostener un diálogo asertivo sin caer en las manipulaciones del otro/a.

Ante una situación que debemos enfrentar podemos tomar tres posiciones: 

- una posición pasiva, que es no transmitir lo que pensamos por miedo a discutir o hacer enojar a la otra persona; 

- una agresiva, que es ir al choque, a la discusión con la otra persona o 

- una asertiva

Por ejemplo: Una compañera suele darte su trabajo con bastante frecuencia para que se lo hagas. Decidís terminar con esa situación, ¿qué le decís?

1. Pasivo: Decido terminar con la situación pero tengo miedo de su respuesta, entonces dejo pasar el momento para poder comunicárselo. Sigo haciendo el trabajo de ella.

2. Agresivo: "¡Ya me cansé de hacer tu trabajo! ¡Dejá de ser una vaga y ponete a trabajar en serio!".

3. Asertivo: "No me parece justo que tenga que hacer el trabajo que te corresponde. Este trabajo es tu responsabilidad. Si necesitás ayuda con algo puntual, podés decírmelo".


Me gustaría conocer tu experiencia.

¿Alguna vez viviste una situación similar? ¿Cómo respondiste?

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