A medida que avanza esta pandemia mundial, se puede ver lo mucho que falta en cuestiones de protecciones y derechos laborales para la clase trabajadora, no sólo de Argentina sino también del mundo.
Lo/as que más sufren son aquello/as trabajadores precarizado/as que no cuentan con ninguna protección ante estos eventos extremos. Seguramente vos que estás leyendo este post estés trabajando de manera presencial a pesar de la cuarentena; o no pudiste continuar con tu empleo porque te licenciaron sin goce de sueldo; o porque no podés realizar tu actividad normalmente o en el peor caso, fuiste despedido/a; osos considerado/a esencial pero no contás con las herramientas necesarias para realizar tu labor de manera segura.
Es una situación muy compleja hablar sobre el mundo laboral en este contexto, por eso es necesario que sea tratado con mucho cuidado en las próximas medidas que puedan tomarse.
Trabajar desde casa, ¿la nueva norma?
Un ejemplo es el tan nombrado "teletrabajo" o "home office" que ya existía aunque sólo alguno/as podían realizar su trabajo desde la comodidad de su hogar como trabajadores independientes u autónomos. Sin embargo, como modalidad de empleo aún no está del todo contemplada. Sí existen un conjunto de normativas que utilizan el término de "trabajo a domicilio", como la Ley de Contrato de Trabajo y la Ley N° 25.800 que ratifica el Convenio 177 de la OIT.
Por lo menos, parece ser que hay cierta preocupación y comprensión sobre esta situación que resultó novedosa (y estresante) para el resto de lo/as trabajadores que no trabajaba bajo esta modalidad y que tuvieron que adaptarse como pudieron y con lo que tenían a esta nueva forma de trabajo.
En el Senado de la Nación se presentaron algunos proyectos de ley para formalizar y promover el teletrabajo a distancia en todo el país. Uno de estos proyectos plantea la importancia del "derecho a desconectarse". Escribir mensajes y/o mails a cualquier hora se volvió como algo normal para lo/as empleadore/as, sin contemplar el horario laboral habitual de sus empleado/as. Esta propuesta que se presentó es muy interesante, ya que uno de sus fundamentos es que el estar conectado frecuentemente genera una sobre exposición a los aparatos tecnológicos, como celulares, computadoras, notebook, etc, que resultan dañinas para nuestra mente y nuestro cuerpo. Ya no es sólo el COVID atormentando nuestra salud.
Teniendo en cuenta esto estamos en condiciones de iniciar debates que traigan soluciones que continúen en el tiempo, a largo plazo, a pesar de la pandemia que estamos viviendo.
El mundo laboral constantemente necesita revisiones para estar en sintonía con los cambios sociales, políticos y económicos de cada país y del mundo. Y creo que el COVID-19 nos está dando un empujón (bastante fuerte) para cambiar modalidades de trabajo que puedan traer beneficios a todo/as lo/as trabajadore/as, y por qué no a todxs lo/as empleadore/as. Pero que no sólo se centre en lo que se refiere a teletrabajo, sino en cómo podrán continuar con sus labores, sea cual sea su actividad, una vez terminada la pandemia.
Me gustaría conocer sus experiencias.
Me gustaría conocer sus experiencias.
¿Cómo vivieron este cambio en su entorno laboral?
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